PENSAMENTOS MATUTINOS

Escrito por rita1 22-02-2014 en cuento de la ratita. Comentarios (0)

Hoy, nada más despertarme en la quietud y tranquilidad de este sábado que convertiré en sabático, lo primero que se me viene a la cabeza es el cuento de la ratita del molino, ¡no lo habéis oído¡, yo os lo contare.

Había una vez,"por que así empiezan los cuentos" ,una ratita que vivía en un molino de hacer pan, como es normal no le faltaba comida , pues a su alrededor siempre había trigo,harina y tozos de pan calentito, en invierno se acercaba al horno y se tumbaba en el suelo sintiendo así el calor confortante y disfrutando de la tranquilidad del hogar. En verano se ponía cerca del rió ,donde estaba la noria y las gotas frescas y vivas del agua al bajar la devolvían al un paraíso refrescante haciendo el calor del verano más llevadero, un día de estos, que bajo la noria se quedo dormida, tubo un sueño inquietante, donde el mundo aparecía bajo sus pies y ella era la dueña de todo, al despertar hablo con sus padres.

- He decidido irme a ver el mundo, estoy cansada de esta rutina y de estar quieta siempre en el mismo lugar, dijo la ratia toda decidida y dispuesta a llevar a cabo su propósito.

- Hija, dijo su madre con lagrimas en los ojos, has pensado en los peligros que hay fuera, temo que te suceda algo.

-Tu  siempre igual, le reprocho la ratita a su madre haciéndole un profundo daño en su corazón.

- Que haga lo que quiera, dijo el padre dolido, ya volverá e intento consolar a la madre que estaba derrumbada. La ratita firme en su decisión preparo ropa en un hato que llevaría a la espalda a todas horas sin pensar en el esfuerzo que esto supondría, se despidió y salio corriendo a ver el mundo, poco a poco se fue alejando del molino, descubrió nuevas montañas, nuevos arboles y nuevas flores.-¡ esto es vida¡ se decía para si toda eufórica, suerte que he tomado esta decisión, no quiero ni pensar en la de cosas bellas que me perdería, envuelta en sus pensamientos el sol se oculto tras las montañas y una oscuridad rotunda y espesa se fue apoderando de todo, el viento empezó a soplar y las ramas de los arboles se movían como fantasmas que danza un baile ensayado, no encontraba cobijo así que se acurruco y paso la noche tiritando de frió y miedo, envuelta en una soledad que le calaba el alma, al fin se hizo de día y con los rayos solares calentando su cuerpo, empezó a entrar en calor, recordó que no había comido nada en 24 horas que llevaba fuera del molino, por suerte su madre le puso unos granos de trigo fresco y sabroso, abrió el hatillo y comió, luego sintió la necesidad de beber y se acerco al rió, cuando estaba en la tarea sintió una sombra que se le acercaba por la espalda, se giro un poco y vio algo horrible, un ser enorme y peludo que intentaba darle caza, su cabeza pensó en todos los consejos que le habían dado sus padre y reconoció que la amenaza que tenia a la espalda era un gato  grande y seboso de tanto comer ratones, ella era joven y ágil y no quería morir tan pronto y menos de esa forma brutal, aprovecho los pocos segundos que le quedaban y corrió tanto como sus patas le dejaron ,cuando cayo exhausta se escondió entre dos piedras y agudizo el oído para saber si el gato estaba cerca, no oía nada pero el miedo la dejo paralizada sin  poder moverse, pasaron las horas y se hizo de noche,el miedo se apodero nuevamente de ella y cada sombra que dibujaban los arboles le devolvían el horror que le producía el gato que quería zampársela, el frío se agudizo y una tormenta en forma de grandes truenos y relámpagos la dejaron toda empapada , su corazón palpitaba tan fuerte que temía le diera un infarto y por primera vez comenzó a echar de menos el molino y la compañía de su familia, cada vez que pasaban las horas lo tenia más claro, así no podría vivir, de susto en susto y de sobresalto en sobresalto, cuando se hizo de día comenzó el represo al molino, soñaba con dormir calentita y tranquila al lado del horno con el reconfortante olor de pan caliente, los pies los tenia hechos polvo y los dedos le dolían tanto que no podía caminar pero prefería morir antes de pasar otra noche expuesta a los peligros que la acechaban,cuando vio el molino salio corriendo, sus padres estaban en la puerta esperándola y la besaron y abrazaron con todo el cariño del mundo.


MORALEJA; Demos le valor a lo que tenemos y no añoremos lo desconocido y ambiguo, yo lo tengo claro, me doy la vuelta en la cama y me quedo en mi casa calentita y tranquila.